Una transformación aterradora que roza el horror puro.

Cuando Billy y Kate se reencuentran con el adorable Gizmo en este entorno, el desastre es inminente. Unas gotas de agua más tarde, el edificio se convierte en un patio de recreo para una nueva horda de Gremlins, pero esta vez con un giro: La "Nueva Generación" y el diseño de criaturas

Capaz de hablar con una elocuencia académica.

Lo que hace que esta secuela brille es la libertad creativa de Rick Baker (sustituyendo a Chris Walas). Gracias a un laboratorio genético dentro del edificio, vemos variantes de Gremlins que se han vuelto icónicas: